Profeco y PlayStation avanzan hacia una resolución sobre precios en México
La disputa legal y administrativa por el cobro de videojuegos en moneda extranjera en la PS Store mexicana entra en una fase decisiva de ajustes.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y la división regional de PlayStation han iniciado un proceso de diálogo formal para modificar las políticas de facturación de la PS Store en México. Lo que comenzó como una queja administrativa por la imposición de cobros en dólares a usuarios nacionales, ha escalado hasta convertirse en una revisión integral de las prácticas comerciales de la plataforma de videojuegos en territorio mexicano.
El eje central de este proceso radica en el cumplimiento de la Ley Federal de Protección al Consumidor, la cual establece que los precios de bienes y servicios ofrecidos en el país deben expresarse y cobrarse en moneda nacional. La autoridad reguladora ha señalado que la práctica actual de realizar cargos en divisas extranjeras contraviene los derechos de los usuarios mexicanos al generar incertidumbre cambiaria y costos adicionales por comisiones bancarias no transparentes.
Representantes de la firma de videojuegos han expresado su disposición para colaborar con la Profeco y ajustar sus sistemas de gestión de pagos. Aunque no se ha concretado una fecha definitiva para la transición total al peso mexicano en todas las transacciones, la compañía ha manifestado la intención de implementar herramientas que permitan una mayor claridad en el desglose de precios al momento de la compra final.
Este avance representa un precedente relevante para las plataformas digitales que operan en México bajo modelos de suscripción o venta directa de contenido. El seguimiento de este caso por parte de la Profeco busca asegurar que las empresas extranjeras se adapten a las normativas vigentes del mercado nacional, garantizando así una protección efectiva de los derechos de los consumidores frente a las transacciones transfronterizas.
Se espera que en las próximas semanas se den a conocer los lineamientos técnicos que regirán este proceso de adaptación. Mientras tanto, los usuarios continúan utilizando la plataforma bajo los esquemas actuales, a la espera de que los ajustes prometidos se reflejen en una facturación más transparente y alineada con la legislación económica del país.